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“EL IMPACTO DEL TLC CON ESTADOS UNIDOS EN LA CAFICULTURA COLOMBIANA”

 Abril 23 de 2009

 

“EL IMPACTO DEL TLC CON ESTADOS UNIDOS EN LA CAFICULTURA COLOMBIANA

 

El sector caficultor representa el sustento para unas 500.000 familias colombianas, la gran mayoría de ellas con recursos muy limitados; es también uno de los estandartes de la buena imagen que la nación ha podido formar; además de ser el sustento operativo de una de las instituciones mas serias y tradicionales de Colombia, la Federación Nacional de Cafeteros.

Estas son razones suficientes para observar con detenimiento las implicaciones de los acuerdos negociados en el marco del TLC USA-Colombia; en el futuro de tan importante sector de la economía.

 

Para empezar, es necesario citar al máximo representante de los caficultores del país, Gabriel Silva Luján quien el 27 de febrero de 2006, al amanecer siguiente de la ronda de negociación donde se trató el tema, declaró con gusto que “El Café de Colombia logró buenos resultados en el TLC”. Esta afirmación es plenamente comprensible, ya que se logró concretar un marco jurídico sumamente sólido, en el cual desarrollar la operación cafetera.

 

Operación que en su conjunto representa para la nación 11,4 millones de os de 60 kilos, por valor de US$1.953 millones en el 2008, unas 900.000 hectáreas cultivadas con café, actividad de la que dependen unas 560.000 familias, es decir cerca de 2,5 millones de personas, con exportaciones entre enero y octubre de 2008 por 9.140.000, sacos de 60 kilos.[1]

 

Además, existe una importancia adicional, ya que es Estados Unidos el principal mercado para los cafeteros colombianos, que desde ya varias décadas atrás han venido negociando de manera intensiva con los empresarios norteamericanos, lo que pone al sector en un nivel de competencia y experticia sumamente interesantes.

 

 Uno de los temas centrales de las negociaciones de este tipo, son las arancelarias, y si bien el café colombiano gozaba ya del beneficio de arancel cero, con el TLC se logra consolidar esa condición en el tiempo lo que, como he mencionado, brinda al sector un aire de tranquilidad.

 

Desde la perspectiva empresarial, no es necesario hacer grandes reflexiones para encontrar la importancia estratégica de estrechar lazos con el mercado estadounidense, basta recordar que 

Estados Unidos es el primer mercado mundial para productos como el café,  posicionar  una marca-producto, y asegurar internacionalmente su permanencia. Así se le brinda una margen de acción estratégica a la Federación. Adicionalmente, es necesario recordar que Gabriel Silva Luján, fue embajador de Colombia en Washington, lo que le da obvios beneficios a las relaciones de los cafeteros que él representa con la Casa Blanca.

 

Habiendo revisado la dinámica del sector cafetero y el TLC con USA, creo que es necesario destacar  los puntos clave de beneficio para la caficultura colombiana, entendiendo en ello, el papel de la Federación Nacional de Cafeteros, Procafecol y el Fondo Nacional del Café, organizaciones que canalizan los benéficos, para que estén al alcance de los caficultores y sus familias.

 

En el texto final del TLC se ha logrado revestir con validez internacional la existencia de la llamada contribución  a cargo de los productores de café, destinada al Fondo Nacional del Café, con el propósito prioritario de mantener el ingreso cafetero de acuerdo con los objetivos previstos que dieron origen al Fondo. La Contribución será el cinco por ciento (5%) del precio representativo por libra de café suave colombiano que se exporte. El valor de esta contribución no será superior a cuatro centavos de dólar (US$0.04) por libra, ni inferior a dos centavos de dólar (US$0.02).
Con el fin de contribuir al saneamiento del Fondo Nacional del Café y a la estabilización del ingreso del caficultor
[2]. Este fondo ( a diferencia del de estabilización de combustible), se encarga de regular efectivamente el ingreso cafetero y de hacer múltiples inversiones es investigación, desarrollo y bienestar social (CENICAFE); por lo tanto con el tan esperado canje de notas con el que nacerá a la vida jurídica en TLC, se asegurara plenamente la estructura financiera del Fondo, lo que se redimirá en más beneficios para los caficultores, beneficios de los que damos fe quienes hemos tenido contacto con el sector.

 

Un segundo punto importante es la limitación de cuota de café que no cumpla con la restricción de origen, con lo que se protege el mercado interno y nos aseguramos de no vernos en la absurda situación de importar grandes volúmenes de café. Estamos, en ese sentido blindados; 150 toneladas equivalen a 2.100 sacos de café verde y no podrán aumentar durante la vigencia del tratado. Un volumen que no alcanzaría ni para cubrir el consumo interno de un día de café tostado y molido en Colombia, y esa a sido la cuota pactada.

 

El tercer punto, lo presento como a sumatoria de dos victorias en la negociación; el monopolio colombiano del control de calidad de nuestro café y la defensa continental de nuestra marca. Resulta importante que se halla reconocido el derecho propio de controlar la calidad en nuestras exportaciones (derecho al que se debía renunciar según las generalidades del acuerdo); adicionalmente se abre la puerta para crear un grupo de trabajo en el cual participe la Federación de Cafeteros, con las agencias del gobierno americano encargadas de la protección al consumidor, propiedad intelectual y regulación de alimentos, con el fin de proteger el nombre Café de Colombia, y de esta manera sostener la diferenciación, ya no solo por calidad, sino también por marca; esto calza a la perfección con el proceso de modernización comercial de la Federación, através de Procafecol,  operadora de las Tienda Juan Valdez. De este modo aquellos que propendemos por la superioridad comercial de los productos nacionales, tenemos la tranquilidad jurídica de que la marca insignia de nuestros campesinos se encuentra protegida, y que desde nuestras montañas podremos seguir garantizando, sin lugar a objeciones, la calidad de nuestro café.

 

Como se puede ver, el sector cafetero, ha salido bien librado en las negociaciones, del TLC, debemos entender con toda claridad que los términos del tratado protegen las condiciones del sector, lo que garantiza en gran medida estabilidad de empleo e ingresos para una gran población campesina, además de mantener demanda laboral calificada en diversas áreas, para las organizaciones que apoyan y coordinan el desarrollo del sector. Por otro lado el  impacto social que pueda tener el éxito global de la marca Juan Valdez, entrará a hacer parte de patrimonio del inconciente colectivo, que es necesario enriquecer para lograr la estabilidad social, política y económica del país.

Queda claro pues, que los caficultores salieron victoriosos, y que al margen de los posibles errores gerenciales del pasado, cuentan con el respaldo de unas instituciones, que ahora más que nunca deben apostarle a la competitividad cafetera, están llamadas aprovechar las ventajosas (y para el caso de un tratado de libre comercio excepcionales) condiciones que el TLC le ha brindado al sector.



[1] Datos Fedecafe

[2] http://www.cafedecolombia.com/comercializacion/procesocomercial/contribucioncafetera.html

Comentarios

Necesitamos ayuda economica para mejor la producion de nuestros cultivos de café, ya que con el comite de cafeteros regional no conceguimos nada

Es muy bueno saber que el sector agricola cafetero esta muy bien librado con el TLC conEstados Unidos, ya que hay muchas regiones en las que se preoduce y entre estas está mi region.

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